Borró paisajes
de lunas inconexas y de relojes rotos.
Surco mares yermos
confiada a un barrilete de terciopelo.
Caminó con los tobillos muertos
entre clavos de desiertos
diseminando lluvias de lilas.
Robó el apéndice de su historia,
asesino los puntos suspensivos,
y los cremó junto a las notas al pie.
Subió a su barrilete y volvió.
Feliz.
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1 vagabundearon:
guau, es muy bello
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